Este texto no es mío, es de un conocido a quién solicité el respectivo permiso. Sin más, aquí está:
El cielo está oscuro, la noche lo cubre por completo en un manto de estrellas apenas visibles cuando de repente, la lluvia comienza a caer lentamente hasta incrementar su fuerza. Yo, por mi parte me encuentro acostado sobre mi cama mirando hacia el techo y al mismo tiempo a la nada. El único sonido que puedo escuchar es el tic tac de un reloj ubicado en la esquina de esta habitación; aquél pequeño aparato que produce un compás similar a un corazón.
Y tal vez por repetitivo que parezca aquí estoy nuevamente pensando en ti, imaginando tu cuerpo; que en este momento he de suponer, se encuentra descansando placenteramente sobre una cama con el aroma puro de tu ser. Esos, tus ojos tan hermosos que cerrados ahora y en reposo; que cuando abiertos me matan y consumen por dentro. Qué sería de mí sin ellos, ventanas a lo profundo de tu alma que yo tan ansioso quiero conocer.
La lluvia ha dejado de caer, desconozco el tiempo que para mí a pasado extrañamente lento; ahora más consiente me doy cuenta que pronto ha de amanecer.
Y de nuevo regreso a mis pensamientos, es el turno de tus labios de los cuales he probado el sabor más dulce y exquisito que alguien haya intentado descubrir, besarlos es la gloria para mí; si pudiera los besaría tantas veces hasta cansarme llenándome de ti. Analizo tu anatomía, qué grandiosa para ser real; he llegado a pensar que mi suerte de tenerte pueda ser un sueño y nada más. Uno del que no quisiera despertar jamás. Buenas noches mi princesa, espero dormida estés; disfrutando la tranquila noche, mientras este loco enamorado se muere por estar contigo amándote hasta el fin...

Meneame
del.icio.us
Quiero contarte un sueño que hizo desearte más. Estaba en una casa desconocida para mí, pero sentía que era mía. De repente alguien tócaba la puerta, cuando la abrí te encontré ahí mismo esperando algo. No se me ocurrió otra idea que invitarte a pasar, me extrañé de verte y darme cuenta de que cargabas un par de maletas. "¿Vas de viaje?", pregunté. "No, vengo a pasar unos días contigo."
Y si fuése todo lo contrario, reiría de igual manera, porque eres maravillosa.
