Quiero contarte un sueño que hizo desearte más. Estaba en una casa desconocida para mí, pero sentía que era mía. De repente alguien tócaba la puerta, cuando la abrí te encontré ahí mismo esperando algo. No se me ocurrió otra idea que invitarte a pasar, me extrañé de verte y darme cuenta de que cargabas un par de maletas. "¿Vas de viaje?", pregunté. "No, vengo a pasar unos días contigo."
Eso sí que era confuso; "Pero mi novia y amigos vendrán hoy...", dije nerviosamente. "No te preocupes, no les interrumpiré."
No era eso, si ella te encontraba aquí estallaría la bomba de un químico fatal llamado 'celos'. Pero no te dije más. Estaba feliz de que hubieras venido a visitarme, sé que te prometí hacerlo yo; pero mi trabajo no me deja en paz y mi novia de cuestionar. "Al diablo con ella, éso hace meses que dejó de ser amor."
Aparecí en un lindo baño, sencillo pero elegante; estaba por abrir los grifos y me asusté sentir una mano en mi hombro. Eras tú, completamente desnuda frente a mis ojos. "¿Qué haces?", recuerdo que no respondiste con palabras pero sí con un beso. No lo pude soportar, te abracé e inicié besando tu cuello. Te podía escuchar, pero cada vez la escena iba tornándose borrosa; cuando me dí cuenta un impulso me hizo abrir los ojos. "¡Maldición...!"
He aquí la historia inconclusa de ese sueño, que me hizo desearte más.
Chica, romántica, idólatra de la mujer, enigmática, visionaria, amante de la vida, una dama que podría resultarte poco usual...
Sobre éste Blog
Lo que escribo: ficción, productos de mi cabeza idílica, mis coloquios amorosos originados de mi interior. No existe un vínculo entre una entrada y otra, a menos que lo advierta. Así que no vayan a confundirse (: